En agosto entraron al país 5,452 millones de dólares por remesas, 3.6 % menos que en el mismo mes de 2025, según el reporte que publicó el Banco de México el 1 de octubre. Con ese resultado terminó una secuencia de seis meses con alzas, de febrero a julio. Los envíos sumaron 13.2 millones, 6.4 % menos que un año antes, pero cada uno fue de mayor monto: el promedio subió 3.0 %, hasta 412 dólares.
Contra julio, el ingreso retrocedió 2.1 % en cifras originales y 2.3 % con ajuste estacional, de acuerdo con el banco central. Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero Base, lo resumió así en declaraciones recogidas por El Financiero: «Mal mes para las remesas». Además, es la segunda caída anual seguida en un mes de agosto, después del descenso de 7.5 % en 2025. Según El Financiero, agosto no había bajado dos años consecutivos desde 2008 y 2009.
Mal mes para las remesas
Menos giros, más dinero en cada uno
Banxico explica el dato de agosto con dos fuerzas en sentido contrario. En agosto de 2025 se contaron 14.15 millones de operaciones, con un promedio de 399 dólares. Doce meses después hubo unas 905,000 transferencias menos, aunque cada una trajo 13 dólares más. Saldo neto: 202 millones de dólares menos que en el mismo mes del año pasado.
Ese patrón se repite durante todo 2026. De enero a agosto, la cantidad de remesas cayó 2.2 % y la remesa promedio subió 4.5 %, a 409 dólares. El acumulado llegó a 41,802 millones de dólares, 2.2 % por encima de los 40,903 millones del mismo periodo de 2025. En junio y julio el monto creció 4.2 % y 3.0 %, y el número de operaciones casi no se movió: 0.3 % y 0.0 %. Es decir, lo que ha sostenido el año es el tamaño de cada envío, no la cantidad.
Grupo Financiero Banamex señaló que, salvo junio y julio de 2026, el número de transacciones baja en la comparación anual desde abril de 2025, según La Silla Rota. El mismo medio reporta que la contracción de agosto fue la más grande desde noviembre de 2025.
Casi todo llega por vía electrónica. En los primeros ocho meses del año, 99.1 % de los ingresos, es decir 41,447 millones de dólares, se recibió por transferencias electrónicas; efectivo y especie sumaron 0.7 % y las money orders, 0.2 %, según detalló Alto Nivel con datos de Banxico. Desde el 1 de enero de 2026, Estados Unidos aplica un impuesto de 1 % a los envíos pagados con efectivo, cheque o money order, contemplado en la ley fiscal de Donald Trump conocida como One Big Beautiful Bill. Quedaron exentos los envíos con tarjetas de débito o crédito estadounidenses, billeteras digitales y tarjetas prepagadas. El País explicó, cuando la medida entró en vigor, que el gravamen se suma al costo para quien envía y no reduce lo que recibe el destinatario.
Cada dólar rinde menos en casa
En un análisis firmado por Juan José Li Ng, BBVA Research identificó la apreciación del peso, que en agosto promedió 17.16 unidades por dólar, como un factor adicional de la caída, en su documento del 1 de octubre. El texto dice que el retroceso se ubicó dentro de los intervalos de confianza esperados para ese mes. En términos estructurales, el flujo depende de cuántos migrantes mexicanos envían dinero y de su situación laboral en Estados Unidos; la volatilidad reciente, añadió, obedece sobre todo a la política migratoria del gobierno de Trump y a las fluctuaciones del tipo de cambio.
Banamex calculó, según La Silla Rota, que en pesos reales, es decir descontando la inflación, las remesas bajaron 13.8 % anual en agosto y acumulan 15 meses consecutivos de descensos. De acuerdo con el grupo financiero, el aumento nominal de los envíos no ha alcanzado para compensar el alza de precios y la fortaleza del peso, y la caída real de agosto fue la más marcada de los últimos seis meses.
Con la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, BBVA Research estima que 1,881,197 hogares reciben remesas, unos 113,000 más que en 2020, aunque su peso en el total nacional pasó de 5.1 % a 4.7 %. De esos hogares, 42.0 % vive en localidades rurales de menos de 2,500 habitantes y otro 17.5 % en semirrurales; en 50.8 % la jefatura es de una mujer, frente a 34.9 % entre los hogares que no reciben envíos.
Un consumo que apenas avanza
Las remesas llegan cuando el gasto de los hogares va flojo. El consumo privado cayó 0.4 % mensual en junio, con cifras desestacionalizadas, y subió 1.6 % anual, según el INEGI. El gasto en bienes nacionales bajó 0.9 % y el de bienes importados, 1.4 %.
Para los meses que siguen, el Indicador Oportuno del Consumo Privado proyecta alzas mensuales de 0.2 % en julio y 0.1 % en agosto, y anuales de 1.6 % y 0.9 %. Para agosto, el intervalo de confianza de 95 % de la variación mensual va de una baja de 1.3 % a un alza de 1.5 %, así que la estimación no descarta un retroceso.
Valmex Casa de Bolsa anticipó un crecimiento moderado de las remesas. Advirtió, según El Financiero, que su aporte al poder adquisitivo y al consumo de los hogares dependería de la inflación, el tipo de cambio y las condiciones del mercado laboral estadounidense.
Pronósticos y fechas
En los 12 meses de septiembre de 2025 a agosto de 2026 ingresaron 63,370 millones de dólares, menos que los 63,571 millones acumulados a julio. Si se restan las remesas que salen de México al exterior, el superávit de la cuenta fue de 62,108 millones. Grupo Financiero Base calculó que ese acumulado es 0.93 % mayor que el de los 12 meses anteriores, aunque matizó, según La Silla Rota: «No obstante, esto es reflejo del desempeño positivo de las remesas en meses previos y no del deterioro que se registró en agosto».
Los pronósticos no apuntan a un repunte rápido. BBVA Research espera un crecimiento débil, o incluso una contracción, en septiembre, octubre y noviembre, aunque ve posible que un dólar más fuerte impulse los envíos; sigue previendo que el año cierre con crecimiento. Banamex proyecta que las remesas aumenten alrededor de 3.0 % en 2026, tras la baja de 3.9 % de 2025, año en que sumaron 62,472 millones de dólares y cortaron una racha de 11 años de alzas.
El INEGI dará a conocer el 5 de octubre la cifra observada del consumo privado de julio, que hasta ahora solo es una estimación, y el 16 de octubre una nueva lectura de su indicador oportuno.



