El laboratorio de superinteligencia de Meta estrenó este lunes sus dos primeros modelos de frontera: Muse Wonder y Muse Wonder Full. Con ellos se separa del camino de Llama, cuyos modelos se liberaron con pesos abiertos. Ahora la compañía «apuesta por ofrecer capacidades avanzadas mediante servicios de pago», según Expansión. TechCrunch detalla que, en la Meta Model API, Wonder cuesta 4 dólares por cada millón de tokens de entrada y 20 dólares por cada millón de salida. Wonder Full queda solo para suscriptores de Muse Code y no tiene acceso por API. Meta promueve ambos con su «memoria activa», es decir, la capacidad de retener y sintetizar información de cada persona por periodos prolongados.
Así lo planteó la investigadora Kavya Kopparapu, citada por Expansión: «Hemos dedicado un enorme esfuerzo a garantizar que su modelo pueda recordar lo que es importante para usted durante días, semanas, meses e incluso más allá». La empresa, en su anuncio, definió a los dos modelos como «el siguiente paso de nuestra escala de desarrollo y un gran salto hacia la superinteligencia personal».
Hemos dedicado un enorme esfuerzo a garantizar que su modelo pueda recordar lo que es importante para usted durante días, semanas, meses e incluso más allá
Qué trae Muse Wonder
En las evaluaciones estándar, según pruebas de la propia compañía, Wonder y Wonder Full quedan al nivel de Fable 5.1 y GPT-6 Astra, y los superan en tareas complejas de programación. Otra prueba, MemoryBench, mide el aprendizaje continuo y la construcción de memoria; ahí Meta asegura que su modelo gana a Fable, Opus y Astra. Son cifras reportadas por la empresa.
Por precio, Wonder queda en el rango de GPT-6 Sol y Opus 5.5, apuntó TechCrunch. Ambos modelos son el motor de Muse, el agente de Meta, y traen una función llamada Active Focus. Según Expansión, sirve para no perder de vista objetivos de larga duración, intentar otras alternativas ante errores y consultar antes de ejecutar acciones críticas.
El entrenamiento ocurrió en Prometheus, centro de datos de Meta en el centro de Ohio que entró en funcionamiento este año. En qué países estarán disponibles los modelos no lo detalla ninguna de las dos publicaciones, y México no aparece en ninguna.
Meta y el código abierto, de ida y vuelta
Importa mucho quién da este giro. Mark Zuckerberg había firmado el 23 de julio de 2024 la carta «Open Source AI Is the Path Forward», donde afirmaba que el código abierto garantizaría que más personas en el mundo tuvieran acceso a los beneficios de la IA y que el poder no se concentrara en unas cuantas compañías. Llama fue la cara de esa postura: desde Llama 2, en julio de 2023, Meta liberó sus pesos con permiso para muchos usos comerciales. Aun así, la Open Source Initiative sostuvo que sus licencias no cumplían la definición de código abierto, de acuerdo con el registro de Wikipedia sobre Llama).
La llegada de Llama 4, en abril de 2025, trajo una crisis. Meta había presentado resultados comparativos con una versión experimental que no se publicó y que difería de la liberada, y LMArena, plataforma de evaluación, la criticó. Dos meses después, la empresa invirtió más de 14,000 millones de dólares en 49 % de Scale AI; su director ejecutivo, Alexandr Wang, se volvió director de IA de Meta. El 30 de junio de 2025 nació Meta Superintelligence Labs, que en agosto quedó reorganizado en cuatro grupos. El 8 de abril de 2026, ese laboratorio lanzó Muse Spark, su primer modelo, que desde entonces impulsa al asistente Meta AI, según la ficha del laboratorio. Muse Wonder es su primer modelo de frontera.
Lo que está en juego para los usuarios mexicanos
El asistente Meta AI está dentro de WhatsApp, Messenger, Facebook e Instagram. En México, según el informe Digital 2025: Mexico, de DataReportal, el alcance publicitario de Facebook llegaba a 93 millones de usuarios y el de Instagram a 48.8 millones a inicios de 2025. Los datos salen de las herramientas de publicidad de la propia Meta, y el informe advierte que no equivalen a usuarios activos. Meta no ha dicho si la memoria activa de Wonder llegará al asistente de esas aplicaciones ni cuándo.
Esto ya se había visto. Meta anunció en enero de 2025 que su asistente guardaría algunos datos que los usuarios compartieran en chats individuales de WhatsApp y Messenger (que les gusta viajar, que siguen una dieta vegana, que tienen pareja e hijos pequeños) y los combinaría con datos de la cuenta, como la ciudad del perfil de Facebook o los reels que vieron hace poco. La función se lanzó en Estados Unidos y Canadá, dejó fuera los chats grupales y, de acuerdo con la empresa, permite eliminar esas memorias en cualquier momento.
Ese octubre, Meta comunicó que a partir del 16 de diciembre de 2025 aprovecharía las interacciones con sus funciones de IA para personalizar contenidos y anuncios en la mayoría de las regiones. Puso este ejemplo: una charla con Meta AI sobre senderismo puede delatar interés en ese tema, igual que un reel de senderismo o un «me gusta» en una página afín. Dijo también que para mostrar anuncios no usa las conversaciones sobre creencias religiosas, orientación sexual, opiniones políticas, salud, origen étnico o racial, convicciones filosóficas o afiliación sindical, y remitió a sus herramientas de preferencias de anuncios y del feed para que cada quien ajuste lo que ve.
El anuncio de Muse Wonder y las notas de este lunes tampoco explican qué datos conservará la memoria activa, por cuánto tiempo ni si servirá para segmentar publicidad.
Lo que dice la ley en México
La nueva Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares apareció en el Diario Oficial de la Federación el 20 de marzo de 2025 y encargó su aplicación a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Con las reformas de ese día quedó formalizada la extinción del INAI.
Para la ley son sensibles los datos que pueden revelar, entre otras cosas, el «estado de salud presente o futuro» y las «opiniones políticas y preferencia sexual», y su artículo 8 exige el «consentimiento expreso y por escrito» del titular para tratarlos. El artículo 26 da a la persona derecho a oponerse a un tratamiento automatizado que le produzca efectos jurídicos no deseados o la afecte de manera significativa, y cuyo fin sea evaluar sin intervención humana, o predecir, aspectos como su situación económica, su estado de salud o su comportamiento. Meta no ha explicado cómo cumplirá esas obligaciones con una memoria que reúne meses de conversaciones de usuarios mexicanos.
Pendientes
Hoy Wonder se contrata por API y Wonder Full forma parte de la suscripción a Muse Code. Falta resolver tres puntos: si los dos modelos llegarán a México, si la memoria activa se integrará a WhatsApp, Facebook e Instagram, y si alguien independiente comprobará los resultados que Meta atribuye a su modelo en MemoryBench.



