Hay dos sondeos nuevos en Brasil desde la primera vuelta y los dos van en la misma dirección: Flávio Bolsonaro, senador, queda por delante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la antesala de la segunda vuelta, que será el 25 de octubre. Según Datafolha, el senador tiene 49 % y Lula 45 %, un empate técnico si se considera su margen de ±2 puntos. PoderData/Aya, en cambio, separa más a los candidatos: 53 % contra 47 %. En esos mismos días, Alexandre de Moraes, ministro del Supremo Tribunal Federal, mandó arrestar a Eduardo Bolsonaro, hermano del aspirante. Eduardo está condenado por cabildear ante el gobierno de Donald Trump con el fin de interferir en el juicio de su padre.
Qué midieron las encuestas
Datafolha habló cara a cara con 2,520 votantes el 6 y el 7 de octubre. Además de los cuatro puntos que separan a Flávio, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, de Lula, el sondeo anotó 5 % de votos en blanco y 1 % de indecisos. Reuters había calificado de sorpresivo el resultado del domingo 4, cuando Flávio dejó atrás a Lula; esta es la primera encuesta de Datafolha desde esa jornada.
La de PoderData/Aya se hizo por teléfono, a celulares y a líneas fijas: 3,000 entrevistas en 705 municipios de los 27 estados, entre el 5 y el 7 de octubre, con margen de error de 1.8 puntos. Antes de la primera vuelta, ese mismo sondeo daba un empate de 50 % a 50 %. De acuerdo con la agencia Bernama, desde entonces Bolsonaro subió tres puntos y Lula bajó tres.
El punto de partida es la votación del 4 de octubre. Los datos oficiales que Wikipedia recopila dan a Flávio 56,104,503 votos válidos (47.03 %) y a Lula 53,879,538 (45.16 %). Votó 78.92 % del padrón, apenas 0.13 puntos menos que en 2022. Los separan unos 2.2 millones de votos.
Los apoyos para la segunda ronda se acomodan más del lado del candidato del Partido Liberal. Con él van el União Brasil, el PP, Republicanos, Podemos y Novo, así como los excandidatos Augusto Cury (2.89 %) y Ronaldo Caiado (2.18 %). Por Lula se pronunciaron el PT, el PSB, el PDT, el PSOL, el PCdoB y otras formaciones de izquierda. El MDB y el PSD prefirieron la neutralidad.
La orden contra Eduardo Bolsonaro
Fue el jueves 8 de octubre cuando Moraes ordenó detener a Eduardo Bolsonaro, un exdiputado de 42 años que vive en Texas y tiene residencia permanente estadounidense. Al Jazeera contó que el ministro le anuló el pasaporte brasileño y le indicó a la Policía Federal que lo arreste cuando regrese a Brasil. En su resolución, Moraes sostuvo que el acusado no puede beneficiarse de su propia conducta ilícita al huir del territorio nacional hacia un lugar desconocido para evitar que se aplique la ley penal.
La condena llegó en junio, de parte de la Primera Sala del Supremo, por coacción en el curso de un proceso judicial. Según la acusación, Eduardo buscó desde Estados Unidos que Washington sancionara a miembros del gobierno brasileño y aumentara los aranceles a las exportaciones de Brasil, con la intención de interferir en el juicio de su padre. Jair Bolsonaro recibió en septiembre de 2025 una sentencia de 27 años de prisión por planear un golpe de Estado. La pena de Eduardo es de cuatro años, dice Al Jazeera; su ficha biográfica la fija en cuatro años y dos meses, a los que suma ocho años de inhabilitación para cargos públicos. Meses antes, en diciembre de 2025, la Cámara de Diputados le había retirado el escaño porque faltó a más de 80 % de las sesiones.
Washington ya había recurrido a este tipo de medidas en 2025. Estableció aranceles de 50 % a productos brasileños; el 18 de julio, el secretario de Estado Marco Rubio retiró la visa a Moraes y a sus aliados, y el 30 de julio el Departamento del Tesoro sancionó al ministro con la Ley Magnitsky. Esas sanciones quedaron sin efecto el 12 de diciembre de 2025. Ya en mayo de este año, Eduardo había acompañado a Flávio a ver a Trump en la Casa Blanca.
La Virgen y los votos
Los últimos días de campaña caen con la fiesta de la Virgen de Aparecida, patrona de Brasil, que se celebra cada 12 de octubre. France 24 reportó que Flávio Bolsonaro desmintió con firmeza el rumor de que, si gana, relegaría a la patrona, y que los dos candidatos hicieron declaraciones políticas en servicios religiosos dedicados a ella. Datos oficiales de 2022 indican que 57 % de los brasileños son católicos y 27 % evangélicos; estos últimos no reconocen a la Virgen como objeto de culto. Según las encuestas que cita la agencia, Lula sigue teniendo un apoyo fuerte entre los católicos.
Qué cambia para México y la región
Brasil llega a esta elección después de un giro en Colombia. El 21 de junio, Abelardo de la Espriella ganó la segunda vuelta con 49.66 % contra 48.70 % de Iván Cepeda, unos 250,000 votos de ventaja, según los resultados oficiales, y tuvo el respaldo explícito de Trump. El presidente asumió el 7 de agosto y ha planteado que quiere subordinar la política exterior de Colombia a la de Estados Unidos, que cualquier relación con Venezuela pasará por el Departamento de Estado y que intentará sumarse a la iniciativa Escudo de las Américas, que promueve Washington.
Ese cambio ya movió al bloque que había actuado en conjunto en enero. El 4 de enero, un día después de la operación militar estadounidense en la que fue capturado Nicolás Maduro, Brasil, Colombia, México, Chile, Uruguay y España suscribieron un comunicado conjunto contra las acciones militares unilaterales en territorio venezolano. Por separado, Claudia Sheinbaum condenó la operación por violar la Carta de la ONU, Lula la tachó de «afrenta muy grave» a la soberanía de Venezuela y Gustavo Petro rechazó la agresión contra la soberanía venezolana.
Con Petro fuera del poder, solo México y Brasil, entre los tres firmantes latinoamericanos más poblados, siguen con gobiernos de izquierda. Una victoria de Flávio Bolsonaro el 25 de octubre pondría a Brasil, igual que a la Argentina de Javier Milei y a la Colombia de De la Espriella, bajo un aliado declarado de Trump. Milei y De la Espriella, de acuerdo con su perfil de campaña, están entre los líderes extranjeros que respaldan la candidatura de Flávio.
La relación bilateral pesa por sí sola. México y Brasil intercambiaron 16,400 millones de dólares en 2023, con vehículos y autopartes que van y vienen, acero y pollo de origen brasileño y ácido tereftálico mexicano, según los datos de la relación bilateral que reúne Wikipedia. El canciller Roberto Velasco Álvarez visitó Brasil en agosto y se vio con su homólogo Mauro Vieira y con Lula.
Lo que falta
Brasil vuelve a las urnas el domingo 25 de octubre. Durante las dos semanas que quedan, las campañas se disputarán a los votantes de los candidatos eliminados y a los simpatizantes del MDB y del PSD, que no tomaron partido. Sobre Eduardo Bolsonaro pesa la orden de Moraes y reside en Texas; la Policía Federal tiene instrucciones de detenerlo si vuelve a Brasil.



