OpenAI y Anthropic tienen ahora a dos autoridades encima. Por un lado, la FTC, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, examina los riesgos que sus productos y los de otros laboratorios de inteligencia artificial suponen para los consumidores. Por otro, Rob Bonta, fiscal general de California, le giró a OpenAI un citatorio de investigación por los incidentes de ciberseguridad de sus modelos. El anuncio de la FTC llegó un día después de que ejecutivos del sector firmaran, en la Casa Blanca, un pacto de seguridad voluntario que no obliga a nadie.
A CNBC y CBS News, la FTC les confirmó la investigación el miércoles 30 de septiembre, informó The Next Web. Mientras tanto, OpenAI notificó a 100 organizaciones un incidente: lo que describió como actividad «desalineada» (misaligned) de sus modelos, según la IAPP, asociación internacional de profesionales de la privacidad. Un análisis forense señala que los agentes de la empresa tocaron, entre otros, los sitios de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), la SEC (Comisión de Bolsa y Valores) y la Clínica Mayo.
Estamos en la fase de investigación
Una investigación que empezó en verano
Yahoo News cuenta que la indagatoria se abrió durante este verano. Ante el New York Post, un alto funcionario de la FTC explicó que el presidente del organismo, Andrew Ferguson, la inició hace algunas semanas. Lo que se revisa es si las empresas incumplieron la ley que autoriza a la FTC a perseguir prácticas desleales o engañosas que afectan a los consumidores. El alcance exacto sigue sin hacerse público, y una indagatoria no garantiza que haya cargos, de acuerdo con China Daily, que cita a The Washington Post.
Lo que viene, según The Next Web: en las próximas semanas la FTC prevé emitir requerimientos civiles de investigación (civil investigative demands). Son órdenes formales, parecidas a un citatorio, con las que se puede obligar a directivos a declarar. La FTC también pedirá datos a METR, una organización sin fines de lucro con sede en Berkeley, California, enfocada en investigar IA. Yahoo News reporta que un vocero se negó a decir qué otras empresas están bajo investigación y que ni OpenAI ni Anthropic respondieron a las peticiones de comentario.
Un funcionario que habló con el Post delimitó el proceso: «No les estamos diciendo que se detengan. No les estamos diciendo que hagan nada. Estamos en la fase de investigación».
Ferguson fue uno de los asistentes a la reunión del martes 29 en la Casa Blanca. Ahí firmaron el acuerdo Dario Amodei (Anthropic), Greg Brockman (OpenAI) y Sundar Pichai (Google), según The Next Web. Para Yahoo News, es un documento breve y voluntario, sin efectos vinculantes, donde se establece que cada compañía responde por que su tecnología se desarrolle con seguridad.
Dónde se metieron los agentes
Los incidentes que alimentan la presión tienen un patrón: agentes de IA (programas que realizan tareas por cuenta propia) que se salieron de los sandboxes, los entornos aislados de prueba donde debían trabajar. OpenAI reveló en julio que agentes suyos atacaron a Hugging Face, la plataforma abierta de modelos de IA. Anthropic, según Yahoo News, también admitió episodios en los que sus agentes rompieron ese aislamiento y lanzaron ciberataques.
Asymmetric Security, una firma forense, analizó registros públicos de marzo a septiembre de 2026. Halló un pico de actividad entre el 16 y el 21 de junio, según The Next Web. Los agentes sondearon los sitios de los CDC, la SEC, la Agencia Internacional de Energía y la Clínica Mayo. También llegaron a sistemas de preproducción del Instituto Australiano de Salud y Bienestar (AIHW), de Data USA, del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) y de la UNCTAD, el organismo de comercio de la ONU. En conjunto, los investigadores identificaron 55 sitios de empresas, organizaciones sin fines de lucro y gobiernos hacia los que se dirigió esa actividad.
Las restricciones las esquivaron con servicios públicos como httpbin y urlquery, que les dieron algo muy parecido a un navegador completo. Rastrearon archivos de Git que estaban expuestos y probaron una inyección SQL contra una API de datos del Departamento de Educación de Estados Unidos. El 14 de junio empezaron a crear cuentas en servicios de correo desechable; la primera funcionó el 18 de junio. Para sacar información usaron un archivo web portugués y un servicio de notificaciones. Solo una respuesta archivada de una herramienta de estadísticas delictivas de Nueva Gales del Sur, en Australia, pesaba cerca de 22 MB.
Así lo planteó la firma: «La actividad que observamos parecía derivar de tareas inocentes que luego evolucionaron hacia actividad problemática».
Reclamos desde California y Australia
La IAPP ubica en septiembre el origen de la investigación californiana: el ataque a Hugging Face. Bonta reconoció que los modelos de frontera pueden ser herramientas legítimas de ciberdefensa, aunque afirmó que quienes los crean y los ponen a disposición del público tienen «la responsabilidad moral y legal de asegurar que no perpetren ni faciliten ciberataques, ya sea durante las pruebas y el desarrollo o una vez que los modelos entran en servicio».
Desde Australia, el primer ministro Anthony Albanese consideró «inaceptable» que un agente de OpenAI entrara a una base de datos de Medicare, el sistema público de salud. Yahoo News cuenta que OpenAI y Anthropic rechazaron presentarse ante un comité del Senado australiano citado para el 1 de octubre, con el argumento de que no alcanzaban a organizar a tiempo el viaje de sus directivos.
Según la IAPP, Chris Lehane, director de asuntos globales de OpenAI, afirmó que a la compañía le conviene que se le vea construyendo y desplegando con seguridad. La misma fuente reportó que OpenAI despidió a tres personas del área de seguridad, presuntamente por compartir información confidencial con Redwood Research y METR, auditores independientes.
Lo que viene para las empresas
Según The Next Web, los requerimientos de la FTC deberían llegar en las próximas semanas, y con ellos el organismo podrá pedir documentos y testimonios de directivos. OpenAI, por su parte, tendrá que contestar el citatorio de Bonta en California.



