Washington arrancó el viernes 2 de octubre el camino hacia la revisión conjunta de 2027 del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) abrió una consulta pública: quien quiera opinar, sea empresa, organización o persona, puede enviar comentarios escritos y solicitar un lugar en la audiencia, que todavía no tiene fecha ni sede. El plazo corre hasta el 12 de enero de 2027 a las 23:59 h del Este de EUA (22:59 h del centro de México), de acuerdo con el comunicado de la USTR.
Que el tratado se renueve por otros 16 años no pasará en el corto plazo, y la propia consulta lo delata. Esa es la lectura de la consultora Ansley, que encabeza Juan Carlos Baker, exsubsecretario de Comercio Exterior, según El Cronista. Así lo resumió, en palabras que recogió El Economista: «El anuncio del inicio del proceso de consultas públicas previo a la celebración de la revisión conjunta del T-MEC en 2027 indica que la renovación del acuerdo por 16 años más no se concretará en el corto plazo».
ya podremos tener precisiones sobre los siguientes pasos a tomar
Los expedientes son USTR-2026-0595 para los comentarios y USTR-2026-0596 para las solicitudes de comparecencia, y el aviso formal apareció en el Federal Register el 5 de octubre. En la audiencia, cada intervención oral durará como máximo cinco minutos; terminada la sesión, quedarán siete días naturales para mandar réplicas.
Revisiones cada año hasta 2036
Desde el 1 de julio de 2020 está en vigor el T-MEC. Su artículo 34.7 fija el final del tratado 16 años después, el 1 de julio de 2036, salvo que los tres países confirmen que quieren otros 16. La primera revisión conjunta, a cargo de la Comisión de Libre Comercio, fue virtual y se hizo el 1 de julio de 2026.
Pero en esa reunión Estados Unidos no dio su aval. «The United States did not agree to renew the USMCA in its current form» («Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual»), dijo ese día el representante comercial Jamieson Greer en un comunicado de la USTR (en inglés). Según Greer, su gobierno seguirá trabajando con México y Canadá en lo que describió como deficiencias del tratado y en los déficits comerciales de EUA con ambos. El acuerdo, aclaró, continúa vigente mientras se atienden esos temas o hasta su terminación.
La negativa puso en marcha los párrafos 4 a 6 de ese artículo. En adelante, los socios se sentarán en la Comisión cada año a revisar el pacto, y así seguirán hasta que los tres confirmen la extensión o llegue 2036, lo que ocurra primero, según el propio aviso. La reunión de 2027 abrirá esa serie anual. Si en ninguna ronda hay consenso, el tratado se mantiene hasta el 1 de julio de 2036 y ahí expira.
La sección 611 de la ley de implementación del T-MEC exige a la USTR rendir cuentas a los comités del Congreso al menos 70 días antes de cada revisión anual. Debe explicarles por qué algún socio rechazó la extensión, cómo van los esfuerzos para resolver esas inquietudes, qué piensa proponer en la reunión y qué dicen los comités asesores(https://www.law.cornell.edu/uscode/text/19/4611).
Qué pide Washington y qué aranceles siguen
La USTR abrió cinco frentes para recibir opiniones. Uno es cualquier asunto sobre cómo opera o se implementa el acuerdo, y otro, los problemas de cumplimiento. El tercero son las acciones concretas que la oficina tendría que plantear antes de la revisión. El cuarto reúne los factores que influyen en el clima de inversión en América del Norte y qué tan bien el T-MEC atrae inversión que fortalezca la competitividad, la productividad y el liderazgo tecnológico de Estados Unidos. El quinto toca las estrategias para reforzar la seguridad económica y la competitividad de la región, así como la cooperación frente a políticas y prácticas de no mercado de otros países.
Entretanto no se mueven los aranceles sectoriales que Estados Unidos impuso con la Sección 232 de su Ley de Expansión Comercial. De acuerdo con El Economista, las importaciones de acero, aluminio y cobre, vengan de donde vengan (México incluido), tributan entre 25 % y 50 %, con una exención limitada para ciertos productos con contenido de acero que respetan las reglas del T-MEC. Autos y algunas autopartes mexicanas pagan 25 %, y también los camiones. Los autobuses pagan 10 % y sus piezas, 25 %. Las piezas que cumplen con el tratado no pagan nada, y los vehículos gozan de una exención parcial.
Ese diario apunta que tales gravámenes y otros aranceles unilaterales de la segunda administración de Donald Trump han reducido el acceso preferencial y libre de aranceles que México había negociado en el TLCAN. Las cifras de 2025: Estados Unidos importó de México mercancías por 534,315 millones de dólares y le exportó 337,282 millones, lo que deja un déficit de 197,033 millones, mayor que los 168,618 millones de 2024, según la Oficina del Censo de EUA.
Negociaciones bilaterales y una consulta repetida
En poco más de un año, esta es la segunda vez que Washington consulta al público sobre el T-MEC. La primera se publicó el 17 de septiembre de 2025 con la mira puesta en la revisión de julio de 2026. La audiencia estaba prevista para el 17 de noviembre en la Comisión de Comercio Internacional de EUA, pero se pospuso y se llevó a cabo del 3 al 5 de diciembre de 2025.
Desde marzo se han celebrado cuatro reuniones bilaterales formales entre México y Estados Unidos, según contó El Cronista. La tercera, programada para tres días a partir del 21 de julio en la Ciudad de México, giró en torno a acero, aluminio y derivados, automóviles, seguridad económica, asuntos laborales, agricultura y servicios de pago electrónico, reportó la USTR. En ese texto, la oficina listó además modificaciones recientes de México en aduanas, propiedad intelectual, requisitos para equipos de telecomunicaciones y controles de exportación de bienes de uso dual.
En entrevista con Radio Fórmula el lunes 5 de octubre, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, dijo que habla cada semana con funcionarios de la USTR y que «seguramente la próxima semana» habrá otro encuentro en Washington, tras el cual «ya podremos tener precisiones sobre los siguientes pasos a tomar», según El Economista.
Con Canadá, la historia va por otro lado. Estados Unidos y Canadá no han anunciado conversaciones oficiales sobre la revisión. El 20 de julio, Estados Unidos aplicó aranceles de 50 % a importaciones canadienses por casi 20,000 millones de dólares (vehículos, bebidas alcohólicas y lácteos), al amparo de la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930. Entraron en vigor 30 días después, según la USTR. Canadá respondió con represalias, según El Economista.
Para Ansley, la consulta podría dejar ver los temas prioritarios de la segunda revisión y la postura de cada socio sobre la renovación. De momento, el único punto fijo en el calendario es el 12 de enero de 2027. Después vienen la audiencia, el periodo de réplicas y el informe de la USTR al Congreso, y todo eso antes de la reunión anual de la Comisión de Libre Comercio.



