Una operación conjunta de drones y misiles, lanzada por los hutíes de Yemen, golpeó el sábado 10 de octubre el aeropuerto internacional King Khalid, en Riad. France 24 reporta 13 muertos y más de 300 heridos. Arabia Saudita alargó este lunes 12 el cierre de su principal terminal aérea y prometió una respuesta «letal». La cadena describe lo ocurrido como «una de las peores interrupciones de la aviación saudí en años».
Cuántos murieron ese día depende del medio: Al Jazeera habla de 12. Sea cual sea la cifra correcta, ningún golpe previo de esta ofensiva había matado a tanta gente, que pasó de un aeropuerto regional del sur a la entrada aérea de la capital en solo seis días.
Creo que veremos a los saudíes reaccionar de manera aún más agresiva de lo que lo han hecho
Cómo escaló en seis días
Los primeros golpes cayeron el 6 y el 7 de octubre. Según The New York Times, reproducido por el Honolulu Star-Advertiser, el aeropuerto internacional de Abha, en el sur saudí, fue atacado: murieron dos mujeres y hubo 28 heridos. En el King Khalid de Riad perdió la vida un hombre sudanés y ocho personas resultaron heridas. El portavoz militar hutí Yahya Saree sostuvo que misiles o drones habían alcanzado ambos aeropuertos. Khaleej Times identificó a las dos fallecidas de Abha como residentes: una marroquí y una argelina.
El jueves 8 le tocó otra vez a Riad. De acuerdo con Khaleej Times, Saree afirmó que los hutíes habían lanzado dos misiles al aeropuerto de la capital, otro al de Najrán y uno más a una base aérea de Khamis Mushait. Saudia, la aerolínea estatal, informó que murieron tres ciudadanos saudíes, entre ellos su empleado, el capitán Hamoud Ali Alkalthami. Según protección civil, los restos de un misil interceptado afectaron un jardín de niños y un complejo médico de la ciudad. Después, la autoridad de aviación civil saudí (GACA) comunicó la reanudación de operaciones y la vuelta del tráfico a la normalidad.
Los tableros contaban otra historia. Khaleej Times recuenta que ese día, en el King Khalid, 169 de 378 salidas programadas (44.7 %) se cancelaron o quedaron sin operar. Entre las aerolíneas, Saudia no operó 97 de 140 salidas y 87 de 136 llegadas; Flynas canceló 30 de 91 salidas, y Flyadeal, 20 de 54. Air India Express suprimió sus dos salidas. SriLankan Airlines, Philippine Airlines, Yemenia y AJet perdieron cada una su única salida programada. Air India e IndiGo detuvieron de manera temporal sus vuelos a Riad. Etihad, por su parte, canceló el 9 y el 10 de octubre ocho vuelos entre Abu Dabi y Riad.
Reuters, en una nota citada por Just Security, señaló que los ataques del jueves dañaron un avión de Saudia y que las aerolíneas cancelaron vuelos justo antes de una reunión de los principales ejecutivos petroleros del mundo en la capital saudí. Los ataques recibieron el rechazo de la ONU, Reino Unido, Francia, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait y Omán.
La contraofensiva y los aliados
Según Khaleej Times, la coalición encabezada por Arabia Saudita advirtió que los ataques «no quedarán impunes» y aseguró haber alcanzado más de 80 posiciones militares hutíes, repartidas en las gobernaciones de Saada, Hodeida, Jawf y Marib. Con el ataque del 6 y 7 de octubre había bombardeado ya decenas de posiciones, incluidos depósitos de misiles y centros de mando. The New York Times agrega que Pakistán y Turquía activaron esa semana un pacto de defensa para dar apoyo militar a Arabia Saudita, y que un alto mando militar paquistaní confirmó que cazas de su fuerza aérea participan en ataques contra los hutíes.
Farea Al-Muslimi, investigador de Chatham House, pronosticó ante The New York Times: «Creo que veremos a los saudíes reaccionar de manera aún más agresiva de lo que lo han hecho».
Dentro de Yemen, otra vez en guerra
Del lado yemení, la guerra se reactivó y los ataques al reino son su reverso. Según Al Jazeera, Rashid al-Alimi, presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, anunció la operación «Amanecer de Yemen» con el fin de retomar Saná, en poder de los hutíes desde septiembre de 2014. El medio documentó que el lunes 5 de octubre un ataque aéreo en Sa'wan, gobernación de Saná, mató a un niño y lesionó a otros siete civiles. Documentó también que, en el curso de la ofensiva, un ataque al aeropuerto internacional de la capital mató a dos trabajadores. La coalición sostiene que Saná, Saada y Amrán son las principales fuentes de los misiles lanzados contra el reino.
Más de 200,000 personas se han desplazado desde que se recrudecieron los combates, calcula la Organización Internacional para las Migraciones; la mayoría proviene de la gobernación de Taiz. Wafiq Saleh, director ejecutivo del Centro de Taiz para Estudios Yemeníes y del Golfo, advirtió a Al Jazeera que los precios más altos de alimentos y combustible preocupan a toda la población y agravarán la situación humanitaria.
Como recuerda The New York Times, la intervención que Arabia Saudita encabezó en 2015 derivó en una guerra de desgaste. Contribuyó a la muerte de cientos de miles de personas por violencia, hambre y enfermedades, y no consiguió derrotar a los hutíes. Una tregua de 2022 mantuvo una paz frágil hasta que el conflicto se reactivó. Los hutíes, alineados con Irán, se hicieron hace poco con la costa yemení del mar Rojo.
Washington, mientras tanto, administra su propio frente con Teherán. El presidente Donald Trump dijo que Estados Unidos no atacará Irán antes de las elecciones intermedias y describió como productivas las conversaciones bilaterales, mientras mandos militares dijeron a The New York Times que continúan preparando opciones para retomar operaciones de combate a gran escala, según el resumen de Just Security. El miércoles 7, varios proyectiles golpearon al Acers, un buque tanque de petróleo y químicos, y hubo víctimas, según la firma de inteligencia marítima Vanguard y las Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), citadas por The Wall Street Journal.
Cómo llega la crisis a la gasolina mexicana
El petróleo reaccionó. El lunes 12, el barril de Brent superó los 106 dólares, su precio más alto en más de dos semanas, según Trading Economics. El sitio lo atribuye a los ataques hutíes contra Arabia Saudita, a los ataques ucranianos contra infraestructura energética rusa y a los ataques contra buques tanque en el estrecho de Ormuz. En un año, el crudo de referencia acumula un alza cercana a 69 %.
En México el canal es fiscal. Si el precio internacional de los combustibles sube, Hacienda amplía los estímulos del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) para frenar el alza en las gasolineras; a cambio, deja de recaudar parte de ese impuesto. Eso ya se ve en las cuentas públicas. De enero a agosto, Hacienda reportó una «reducción de 5.0% real anual en el componente de gasolinas y diesel, asociada con la aplicación de estímulos al precio de los combustibles», según su informe de finanzas públicas.
El mismo precio compensa en parte. En esos ocho meses, los ingresos petroleros del sector público aumentaron 10.5 % real anual; los ingresos propios de Pemex, en particular, subieron 13.6 %, ligados a mayores ventas y a precios internacionales más altos. En cuanto al IEPS, la recaudación total quedó sin cambios frente a 2025, sostenida por un alza de 9.9 % en el componente distinto de combustibles.
Lo que está pendiente
France 24 informa que el King Khalid continúa cerrado y que no hay fecha de reapertura anunciada. Entretanto, la coalición mantiene que Saná, Saada y Amrán son las principales fuentes de los misiles lanzados contra el reino.



